Los antipiréticos hacen disminuir la fiebre. Suelen ser medicinas que tratan la fiebre de una forma sintomática, sin actuar sobre su origen.
La mayoría de los antipiréticos son analgésicos y pueden ser también antiinflamatorios. Los antiinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno, se emplean en los casos de inflamación y hemorroides.
Los medicamentos antipiréticos más conocidos son: el ácido acetilsalicílico (ASS) o Aspirina, el paracetamol (también Acetaminofén), el ibuprofeno y el metamizol (también Dipirona).
Utilizar paños mojados con agua fría sobre el cuerpo del paciente o los baños de agua tibia, son una medida antipirética en la que no se utilizan medicamentos. Estas medidas físicas de forma aislada únicamente son efectivos durante muy poco tiempo.
La fiebre, esa elevación transitoria de la temperatura corporal por encima de los valores normales, es una respuesta fisiológica del organismo ante diversas agresiones, principalmente infecciones. Si bien en muchos casos cumple una función defensiva, activando el sistema inmunitario, puede generar malestar significativo y, en ciertos escenarios, representar un riesgo para la salud. Es en este contexto donde los antipiréticos emergen como herramientas terapéuticas fundamentales.
Definiendo el Concepto de Antipirético:
En esencia, los medicamentos que tienen la capacidad de disminuir la temperatura corporal elevada se denominan antipiréticos. Es importante comprender que estos fármacos, en su mayoría, actúan de manera sintomática. Es decir, alivian el síntoma de la fiebre sin abordar directamente la causa subyacente de la misma. Por lo tanto, si bien un antipirético puede reducir la fiebre asociada a una infección bacteriana, no actuará sobre la bacteria en sí misma.
Mecanismos de Acción de los Antipiréticos:
La mayoría de los antipiréticos ejercen su efecto a través de la inhibición de la producción de prostaglandinas en el cerebro. Las prostaglandinas son sustancias que actúan como mediadores en diversos procesos fisiológicos, incluyendo la regulación de la temperatura corporal. Al bloquear su síntesis, los antipiréticos ayudan a restablecer el punto de ajuste termorregulador en el hipotálamo, el centro de control de la temperatura del cuerpo.
Más Allá de la Fiebre: Propiedades Adicionales:
Resulta relevante destacar que muchos antipiréticos poseen propiedades analgésicas, lo que significa que también son capaces de aliviar el dolor. Esta doble acción los convierte en medicamentos útiles para tratar afecciones que cursan tanto con fiebre como con dolor, como resfriados, gripes o dolores de cabeza. Además, algunos antipiréticos, como los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), también tienen propiedades antiinflamatorias, lo que los hace efectivos en el tratamiento de procesos inflamatorios.
Ejemplos Comunes de Antipiréticos:
Dentro del amplio espectro de medicamentos con acción antipirética, algunos son particularmente conocidos y utilizados de forma común. Entre ellos se encuentran:
Ácido acetilsalicílico (AAS) o aspirina: Este fármaco, además de su efecto antipirético, posee propiedades analgésicas y antiinflamatorias. Sin embargo, su uso en niños y adolescentes ha disminuido debido al riesgo de síndrome de Reye.
Paracetamol (también conocido como acetaminofén): El paracetamol es un antipirético y analgésico ampliamente utilizado, considerado seguro a las dosis recomendadas. Es una opción común para el tratamiento de la fiebre en niños.
Ibuprofeno: Este AINE no solo actúa como antipirético, sino que también posee un potente efecto antiinflamatorio. Se utiliza en una variedad de condiciones que cursan con fiebre, dolor e inflamación.
Metamizol (también conocido como dipirona): El metamizol es otro antipirético y analgésico eficaz, aunque su uso varía según la región debido a preocupaciones sobre posibles efectos secundarios.
Medidas Antipiréticas No Farmacológicas:
Es importante mencionar que existen estrategias no farmacológicas que pueden complementar o, en algunos casos, ser suficientes para reducir la fiebre leve. Una medida común es la aplicación de paños húmedos con agua tibia (no fría) sobre la frente, axilas e ingles del paciente. Los baños de agua tibia también pueden ser útiles. Sin embargo, es crucial entender que estas medidas físicas, por sí solas, suelen tener un efecto antipirético transitorio y limitado.
El Paracetamol en Detalle:
El acetaminofén, también conocido como paracetamol o acetaminofén, merece una mención especial debido a su amplio uso como antipirético. Este fármaco destaca por sus propiedades analgésicas y su capacidad para reducir la fiebre de manera efectiva. Es una opción frecuente para aliviar el malestar asociado a la fiebre en diversas situaciones, desde infecciones leves hasta reacciones post-vacunales. La seguridad del paracetamol a dosis terapéuticas lo convierte en un antipirético de elección para muchos profesionales de la salud.
Consideraciones Importantes sobre el Uso de Antipiréticos:
Si bien los antipiréticosson herramientas valiosas, es fundamental utilizarlos de manera responsable y bajo la supervisión de un profesional de la salud, especialmente en niños y personas con condiciones médicas preexistentes. Es crucial respetar las dosis recomendadas y estar atento a posibles efectos secundarios. El uso indiscriminado de antipiréticos puede enmascarar síntomas importantes y retrasar el diagnóstico de la causa subyacente de la fiebre.
En Resumen:
Los antipiréticos son medicamentos diseñados para reducir la fiebre, un síntoma común asociado a diversas condiciones médicas. Además actúan principalmente disminuyendo la producción de prostaglandinas en el cerebro.
Si bien alivian el síntoma de la fiebre, generalmente no actúan sobre la causa que la origina. Existen diversos tipos de antipiréticos, siendo el paracetamol y el ibuprofeno algunos de los más utilizados. Además de los medicamentos, existen medidas físicas que pueden ayudar a reducir la fiebre, aunque su efecto antipirético suele ser limitado.
Es fundamental utilizar los antipiréticos de manera responsable y consultar con un profesional de la salud para determinar la causa de la fiebre y el tratamiento adecuado.
El uso correcto de un antipirético puede aliviar el malestar y mejorar la calidad de vida del paciente mientras el cuerpo combate la enfermedad subyacente. Un antipirético bien utilizado es un aliado importante en el manejo de la fiebre.
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Fuente:
https://www.tabcin.com.mx/causas-y-sintomas-de-la-gripe/antipiretico-alivio-sintomas-de-la-gripe
https://es.wikipedia.org/wiki/Antipir%C3%A9tico